Con seguridad, estás interesado en incrementar la calidad de la formación en la plantilla de tu negocio. Y habrás invertido mucho en la formación interna de tu equipo. Pero también habrás podido comprobar que recibir cursos teóricos no incrementa de forma automática la productividad de los equipos. Por eso vamos a hablar hoy del learning by doing.
El learning by doing, o aprender haciendo, es una metodología de aprendizaje basada en adquirir y consolidar conocimientos a través de la práctica y la experiencia directa. Aplicado a la empresa, permite convertir la formación experiencial en una herramienta para desarrollar competencias y potenciar el talento de los equipos.
Si tienes una empresa con trayectoria y te interesa la innovación, no te dejarás guiar por un simple neologismo. Así que te plantearás: ¿puedo de verdad conseguir que la formación de mis empleados sea significativa mediante la formación experiencial?
Continúa con nosotros y en el artículo de hoy te mostraremos de qué forma es posible y por qué necesitas implementarlo en tu organización.

¿Qué encontrarás en el siguiente artículo?
- ¿Qué es el learning by doing realmente?
- ¿En qué se basa esta técnica?
- ¿Por qué surgió la necesidad de las habilidades prácticas en el trabajo?
- ¿Qué ventajas obtengo implementando el learning by doing?
- Maticemos: ¿cuáles son sus límites?
- Preguntas frecuentes sobre el learning by doing
- Implanta el learning by doing en tu empresa y mejora tu formación con Synergie
¿Qué es el learning by doing realmente?
Learning by doing se suele traducir al español como aprender haciendo. Se trata de una metodología en la que las personas adquieren conocimientos y competencias a través de la experiencia, la práctica y la reflexión sobre lo aprendido.
No es un concepto moderno en absoluto y, para rastrear sus orígenes, tendríamos que remontarnos a Aristóteles. Porque la idea de que la práctica es lo que refuerza verdaderamente la adquisición de conocimiento no es novedosa y quizá resulta incluso intuitiva. No en vano existe el refrán “la experiencia es la madre de la ciencia”.
Sin embargo, la formulación moderna del aprendizaje experiencial recibió un importante impulso con las investigaciones de David Kolb y su modelo de aprendizaje basado en la experiencia, especialmente relevante para trasladar este enfoque al desarrollo de talento en las organizaciones.
Para Kolb, la interacción directa con las tareas y situaciones prácticas del trabajo es responsable de una parte significativa del aprendizaje. Su modelo consta de cuatro fases:
- La experiencia concreta.
- La observación y reflexión sobre la experiencia adquirida.
- La formación de conceptos abstractos basados en la reflexión.
- La puesta a prueba de los nuevos conceptos.
Es decir, cuando los resultados obtenidos no coinciden con los esperados, es el error el que modifica la conducta y refuerza el aprendizaje.
Pero no es el simple reconocimiento del error cometido el que mejora el rendimiento. Lo que garantiza un aprendizaje óptimo es el feedback.
Si un trabajador o trabajadora no recibe ningún tipo de retroalimentación, puede seguir cometiendo los mismos errores durante años. Es necesario que quien está aprendiendo reciba información apropiada sobre el error cometido para que modifique su estrategia.
La aplicación de este modelo permitirá que el talento en tu empresa adquiera y consolide sus conocimientos de forma permanente, convirtiendo el aprendizaje experiencial en una herramienta útil dentro de la formación de los equipos.
¿En qué se basa esta técnica?
La técnica del learning by doing está sustentada por tres bases teóricas:
- La teoría constructivista, que procede de la Pedagogía y se trata de una de las metodologías de aprendizaje activo. Para esta escuela, el aprendizaje no es un proceso pasivo, sino que requiere de la construcción activa por parte del alumnado.
- La psicología cognitiva. Defiende que la práctica transforma los conocimientos que se han adquirido de forma consciente en procedimientos automatizados. Según esta escuela, la resolución de problemas requiere de atención, memoria, razonamiento y toma de decisiones. Este proceso favorece el aprendizaje.
- La neurociencia del aprendizaje muestra que el cerebro humano es plástico. Eso permite que la repetición, la corrección de errores y la adaptación optimicen la ejecución de tareas.
¿Por qué surgió la necesidad de las habilidades prácticas en el trabajo?
Varias son las realidades y situaciones que hicieron necesario el desarrollo de una técnica como esta.
Para empezar, resulta casi obvia la diferencia entre lo aprendido durante la formación y la práctica de los equipos. Resultaba muy evidente que los cursos teóricos no garantizaban un desempeño óptimo.
Otra sería la necesidad de adquirir habilidades que difícilmente se pueden desarrollar únicamente leyendo un manual.
Pero quizá la más importante es que los avances tecnológicos transforman continuamente los puestos de trabajo y crean nuevas necesidades. En este contexto, la formación corporativa necesita evolucionar de manera constante para permitir que las personas adapten sus conocimientos y competencias a la realidad de su trabajo.
¿Qué ventajas obtengo implementando el learning by doing?
Una persona que dirige bien un equipo es siempre prudente, no se lanza en brazos de cualquier tendencia sin tener muy claras sus ventajas. Por eso, aquí te vamos a resumir por qué la formación corporativa de tu empresa puede beneficiarse de los principios del learning by doing.
- En primer lugar, tus equipos experimentarán una retención mayor de los conocimientos adquiridos. Esto no está siempre garantizado con la formación tradicional, fundamentada principalmente en la transmisión de conocimientos sin una aplicación práctica inmediata.
- Un mayor desarrollo de las competencias prácticas. Tus empleadas y empleados serán sensiblemente más capaces de utilizar las herramientas, tomar decisiones eficaces o atender a los clientes de forma óptima.
- Reducir considerablemente el tiempo de adaptación de las nuevas incorporaciones. Esto es porque los nuevos empleados comienzan desde el principio a enfrentarse a situaciones prácticas y a corregir sus errores.
- Mayor autonomía de los trabajadores. A medida que una persona adquiere experiencia necesitará menor supervisión por parte de quienes dirigen un equipo o de sus compañeros y compañeras.
- Mejora general de la productividad, ya que se desarrollan nuevos procedimientos más eficientes a medida que mejora la formación y la práctica.
«En recursos humanos, encontramos el verdadero valor diferencial del learning by doing no en la simple idea de aprender trabajando, sino en hacer de cada experiencia una oportunidad de mejora. Si permites la experimentación, toleras las equivocaciones, proporcionas feedback adecuado y animas al personal a volver a intentarlo una y otra vez, verás cómo se acelera la curva de aprendizaje de tus profesionales. Y cómo el conocimiento se transforma en competencia», explica Silvia Balcells, CEO de Synergie.
Maticemos: ¿cuáles son sus límites?
El principal problema con el que te puedes encontrar a la hora de potenciar el talento en tu empresa a través del learning by doing es dar por hecho que es una panacea universal. Porque la experiencia, por sí misma, no garantiza un aprendizaje óptimo.
Como se ha apuntado ya antes, la clave está en que la práctica debe ir acompañada de una planificación adecuada, supervisión experta, feedback y reflexión sobre los errores cometidos.
Es necesario comprender que, sin estos elementos, la persona que está realizando la formación puede estar repitiendo los mismos errores una y otra vez. Los malos hábitos, una vez adquiridos, son difíciles de erradicar.
Otro límite muy claro es que hay conocimientos que no pueden adquirirse únicamente mediante la práctica. Un buen ejemplo serían las normas legales o determinados conocimientos técnicos relativos al puesto de trabajo.
Por último, es importante señalar que el learning by doing puede llegar a tener un coste inicial alto mientras la nueva incorporación alcanza el nivel de competencias deseado. Por eso, dentro de una estrategia de formación experiencial, la práctica debe combinarse con otros recursos y métodos de aprendizaje.
Preguntas frecuentes sobre el learning by doing
¿Qué es el learning by doing y cómo ayuda a mejorar el rendimiento de los equipos en una empresa?
El learning by doing es un método de aprendizaje basado en la experiencia práctica. Los trabajadores adquieren nuevos conocimientos mediante su puesta en práctica y con la supervisión y el feedback adecuados. De esta forma, el aprendizaje se conecta directamente con las situaciones que forman parte de su trabajo.
¿Cómo puedo aplicar la formación experiencial para desarrollar el talento de mis trabajadores?
Combinando la formación teórica con proyectos de trabajo reales y resolución de casos prácticos. De esta forma, los trabajadores adquieren las competencias que necesitan aplicar a sus puestos de trabajo y la formación experiencial contribuye al desarrollo de talento dentro de la empresa.
¿Qué beneficios tiene el aprendizaje práctico frente a la formación teórica tradicional dentro del ámbito corporativo?
El aprendizaje práctico potencia la aplicación inmediata de los conocimientos adquiridos, mejora la retención de la teoría, desarrolla competencias y favorece la autonomía.
¿Cuáles son los pasos para implementar un plan de formación basado en “aprender haciendo” en mi plantilla?
Primero tienes que identificar qué competencias deben adquirir tus equipos. Después, establece los objetivos y diseña las actividades prácticas adecuadas para desarrollarlos. Por último, utiliza los resultados que se han obtenido para mejorar continuamente el programa de formación de tu empresa.
Implanta el learning by doing en tu empresa y mejora tu formación con Synergie
Ahora ya sabes de qué forma puedes mejorar la productividad de tu empresa a través de una formación basada en la técnica del learning by doing. Su aplicación puede mejorar la curva de aprendizaje, potenciar el talento de tu organización y contribuir a aumentar la productividad.
En Synergie estamos al lado de nuestras trabajadoras y trabajadores y apostamos por una formación continua que les permita seguir desarrollándose profesionalmente. Realizamos formaciones de manera constante y combinamos el aprendizaje con la puesta en práctica de los conocimientos adquiridos, siguiendo esta filosofía de aprender haciendo.
De esta manera, la formación corporativa no se limita a transmitir conocimientos: se convierte en una herramienta para desarrollar competencias, impulsar el desarrollo de talento y acompañar a las personas en su evolución profesional.
Conoce más sobre la forma en la que implantamos el aprendizaje experiencial en Synergie y pregúntanos cómo podemos ayudarte a integrar este tipo de formación en tu compañía.
